
Para empezar
Guarda tus perfumes en un lugar fresco, seco y oscuro, lejos del bano y de la luz directa, siempre con tapa bien cerrada.
Luz y calor: los dos enemigos principales
La exposicion constante a luz y temperatura alta acelera oxidacion y altera el equilibrio aromatico.
Por eso no conviene dejar frascos en repisas con sol directo o cerca de fuentes de calor.
Por que el bano no es buen lugar
La humedad y cambios bruscos de temperatura afectan la formula mas rapido que en un ambiente estable.
Un cajon en dormitorio o vestidor suele ser mejor opcion.
Buenas practicas simples
Cierra bien el atomizador, evita agitar el frasco sin necesidad y guarda en su caja cuando no lo uses seguido.
Si notas cambio de color muy marcado o olor avinagrado, probablemente el perfume ya se altero.
Un aroma se entiende distinto cuando se encuentra con tu piel.


